Pan dulce de nísperos

Por creencia y sobre todo por profesión, soy de las que tienden a pensar que en esta vida todo se aprende, o casi todo. Aunque parte de nuestra personalidad venga predispuesta en nuestros genes, esa herencia que nos dejan nuestros antepasados; con los años, la educación y las vivencias nos moldeamos, vamos puliendo esa personalidad y adaptando los genes que nos definían al nacer.
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