Alcachofas guisadas

Hoy comienza febrero y con este mes empiezan a darse las festividades y celebraciones de este nuevo año.

Ya tenemos el carnaval a la vuelta de la esquina, coincidiendo con el día de San Valentín y unas semanas después por el sur de España, celebramos el día de Andalucía.
No tengo una receta prevista para cada festividad y la que os traigo hoy es una sencilla receta con un ingrediente muy de temporada, la alcachofa. Pero para mí, esta es una autentica receta de carnaval.

Desde hace muchos años, durante estas fiestas de disfraces, música y diversión por cada rincón de la provincia de Cádiz, cogemos un fin de semana libre para disfrutar del carnaval con los amigos. Y fue en una de estas visitas, en este caso a Chipiona, donde pedí para cenar una tapa de “alcachofas guisadas”; la carta no desvelaba más información sobre como sería el plato y una amiga y yo empezamos a divagar,-mientras llegaba la comida- sobre el mundo “alcachofil”:

-Hay que ver con lo ricas que están las alcachofas lo que se desperdicia.

-Yo aprovecho las hojas exteriores que no se pueden comer para añadirlas a caldos y sopas

-…

Y cuando mi plato llegó a la mesa, todos miramos aquella hermosa alcachofa, enorme, cocinada entera, con su rabito y todo, solo le habían cortado las puntas y pelado un poco el tallo. Estará dura, pensé al verla y con la conversación aún en el aire sobre la alcachofa; pero nada más lejos de la realidad, estaba muy tierna, jugosa, suave y sabrosa.

Desde entonces, cuando comienza febrero y en los mercados empiezan a exponer las alcachofas de temporada, recuerdo aquel plato en una  noche de carnaval que me supo a gloria y me pregunto cómo cocinar uno igual.

Así que aquí estoy dispuesta a compartir con vosotros una receta muy, muy sencilla con la que aprovechar casi entera las alcachofas  y aunque no sabe igual al recuerdo que guardo en mi paladar, es muy parecida.

Espero que os guste!

INGREDIENTES: (para 4 personas)

4 alcachofas grandes de temporada (frescas, crujientes y tersas)

1 cebolla grande

1 pimiento rojo de asar

aceite de oliva virgen extra

1 vaso de vino fino o manzanilla

media taza aprox. de harina de maíz

sal-pimienta negra recién molida- comino molido

agua

Vamos a cocinar las alcachofas en la olla rápida o express, la que tengáis en casa.

Cubrimos el fondo de la olla con un buen chorro de aceite de oliva (como media taza de café).

Pelamos y cortamos la cebolla en juliana y el pimiento rojo en dados pequeños y lo pochamos todo junto en el aceite a temperatura media.

Mientras tanto vamos a preparar las alcachofas:  les quitamos con las manos o una puntilla la primera capa de hojas, si las hojas son muy pequeñas quitamos otra capa más. Pelamos el tallo y la base de la alcachofa con un cuchillo para eliminar el exterior más verde y duro y cortamos las puntas de la alcachofa (como medio centímetro de grosor), pasamos cada alcachofa por harina de maíz en cuanto las limpiemos para que no se oxiden.

Otra forma de evitar la oxidación de la alcachofa es restregándole medio limón por toda la superficie que hemos limpiado, que es como suelo hacerlo habitualmente, pero en este caso la harina de maíz nos va a ayudar además de a evitar la oxidación a espesar después la salsa de nuestro guiso.

Cuando tengamos todas las alcachofas limpias y enharinadas, las añadimos al sofrito, salpimentamos y ponemos un poco de comino molido. Subimos la temperatura, removemos un poco y añadimos el vino. Inmediatamente después añadimos agua hasta cubrir casi por completo las alcachofas, y en cuanto empiece a hervir tapamos la olla.

Si usamos una olla exprés la vamos a tener cerrada durante 35 minutos, si es una olla rápida la pondremos 25 minutos a velocidad 1.

Una vez abierta la olla, dejamos hervir unos minutos más destapada para que se evapore el exceso de agua y nos quede solo una salsita en el fondo. Rectificamos de sal y pimienta y servimos bien caliente.

Buen provecho!

2 comentarios en “Alcachofas guisadas

  1. Hola Noelia!! Yo soy muy, muy fan de las alcachofas, hasta en verano, cuando ya no hay, las sigo comprando de lata, pero nunca dejo de comerlas. Ahora es su mejor momento para comprarlas, y por cierto, este año, las estoy encontrando especialmente buenas de sabor.
    Yo siempre me he preguntado cuál es el secreto para que queden tiernas esas alcachofas que veo cocinadas casi enteras. Reconozco que a mí no me quedan igual.
    Ya veo que las tuyas se ven muy ricas y tiernas, aunque no sea ese sabor que mantienes en el recuerdo.
    No sabía que no se oxidan echándoles harina, bueno saberlo, e ideal, como bien dices, además, para espesar el caldo. Riquísimo guiso, Noelia!! Besitos.

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    • Gracias Isa! La verdad es que dudaba si conseguiría que quedarán tiernas por completo sin que se hicieran papilla tras tanto tiempo en la olla, pero al final caí en la lógica de que si lo blandito de la alcachofa está en el centro, hasta que no se cocinasen bien por fuera no se me iba a deshacer el corazón, así que al final el conseguir que queden tiernas era solo cuestión de tiempo de cocción. Las originales de las que no tengo receta sólo llevaban cebolla y puede que un diente de ajo, el pimiento fue cosa mía para darle un toque de color. Y la verdad es que ya las repetido un par de veces porque me encanta el resultado, tal vez ayuda a que este año, como tu dices, están especialmente buenas. Besitos!

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