Albur y alcachofas horneadas al vapor, con perejil y limón.

No diré que me sudan las manos, sin embargo, aunque resulte exagerado, el corazón me palpita más rápido que la última vez que nos vimos.20170116_141649 Ha pasado demasiado tiempo sin venir a veros y he tenido que revisar las últimas entradas y el formato que suelo utilizar para publicar, frotarme las manos, que siguen sin sudar y respirar hondo antes de comenzar a escribir.
Entre mis propósitos para el año nuevo no se encontraba el de crear un paréntesis tan largo en el blog, pero a veces, hay que dejar la agenda a un lado, abrir bien los ojos y descubrir a donde nos llevan nuestros pies. Para poder disfrutar del camino, porque la ruta más corta no siempre es la más certera. Yo he recorrido pasos que creía olvidados durante estas navidades, he resucitado costumbres que estaban relegadas a un cajón del olvido y he disfrutado de los reencuentros, las risas, los regalos, las comidas, las prisas, del no hacer nada y del vivirlo todo. He saboreado las despedidas que saben a un “hasta luego” y he añorado a los que no he tenido la oportunidad de disfrutar.

He sonreído a las vacaciones, a la vuelta a casa, al papel en blanco que se perfila en este nuevo año y a la tinta fresca de esa pluma que no es otra cosa que vida deseando ser escrita.20170116_141837

Enero ha llegado cargado de frío, de sol y de nuevas enmiendas. ¿Cuales son las vuestras? ¿Pensáis cumplirlas o vamos a formar parte de las estadísticas que algún estudioso publicará a final de año para recordarnos que no hemos realizado ni la mitad de las promesas que nos hicimos al tomar las uvas? Lo mejor va a ser no tener prisa, no agobiar a los lectores y no crucificar el calendario con plazos por vencer, lo mejor será empezar a caminar lento pero seguro, pasito a pasito, hacia adelante, porque el reloj nunca cuenta hacia atrás y cada pequeño movimiento nos acercará más al cumplimiento de nuestros sueños.

Y hoy, para comenzar el año con un propósito fácil de decir y que nos deja más de un quebradero de cabeza tras los días de comilona: una receta deliciosa para aquellos que hayáis empezado el año intentando quitaros unos kilitos de encima.20170116_141954

Espero que os guste!

INGREDIENTES: (Para 2 personas)

1 albur o lubina de tamaño medio, limpia, descabezada y abierta a lo largo (sin sacar la espina central)

4-6 alcachofas

1 penca de apio

1 puerro

1 manojo de perejil

2 limones

2 cucharadas de vino blanco

sal, pimienta negra recién molida

Antes de comenzar a cocinar me gustaría explicaros algunos puntos de este plato rico, sano y sencillo de preparar.

He elegido albur porque se pesca mucho por mi zona y es un pez de río de carne tersa, por lo que permite muchas elaboraciones sin que se desmigue. Pero podéis utilizar una lubina que es de textura y tamaño similar.

Las alcachofas son muy diuréticas, con alto contenido en fibra y poquísimas calorías; y en este caso las he cocido antes para preparar un caldo que además de ser ideal para eliminar toxinas, está muy rico y ¿quién le dice que no a un tazón de caldo caliente con el frío que está haciendo?, pues eso, que en la cocina se aprovecha todo y siempre que cuezo alcachofas lo hago preparando este caldito que vamos a elaborar ahora mismo y que si no os gusta, podéis saltaros el paso y cocer las alcachofas en agua con sal y unas gotas de limón para que no se oxide.

Ahora sí, vamos a cocinar.

Llenamos una olla alta de agua hasta la mitad, 1 litro o litro y medio, y ponemos a hervir.

Limpiamos el puerro y el apio, cortamos por la mitad y vertemos en la olla. Lavamos el limón y el perejil y añadimos al agua la mitad del perejil, el zumo de un  limón y su piel. Limpiamos las alcachofas, eliminando las hojas duras y la parte del tallo no comestible, las cortamos en cuartos y las añadimos al caldo y salpimentamos. Dejamos hervir unos 2o minutos a fuego medio con la olla tapada o hasta que las alcachofas estén tiernas.

Sacamos las alcachofas y las dejamos escurrir y colamos el caldo ¡si habéis decidido beberlo!

Picamos el resto del perejil muy fino y en un mortero, mezclamos con el zumo del limón restante, un poco de sal y pimienta molida.

Distribuimos la mezcla sobre el interior del pescado, doblamos haciendo un librillo y devolviéndole al pez su forma original (No me cabía la pieza entera de pescado en la olla, así que lo he cocinado ya cortado en dos piezas del mismo tamaño).20170116_131132

Ahora necesitamos una olla u otro utensilio con tapa, apto para el horno. Perfilamos el fondo de la olla con unas gotas de aceite de oliva, colocamos el pescado encima y repartimos los cuartos de alcachofa alrededor del pescado.20170116_133146

Añadimos 2 cucharadas soperas de agua (o del caldo de la cocción) y dos cucharadas de vino blanco. Tapamos la olla y lo llevamos al horno, a 200 grados unos 15 minutos, hasta que la carne del pescado esté cocida.20170116_142034

Buen provecho!

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4 comentarios en “Albur y alcachofas horneadas al vapor, con perejil y limón.

    • Hola Maribel!! Estoy intentando ponerme al día con todas vuestras publicaciones que me he perdido estos días pero ya por fin he recuperado mis rutinas y estamos de vuelta. Me encanta que os guste el plato, porque a pesar de no ser muy aparente queda muy rico y es muy sano!! Un besazo.

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  1. ¡¡Hola Noelia!! ¡¡Bienvenida de nuevo!! Te eché de menos la semana pasado e incluso entré varias veces en el blog, por si blogger no me quería actualizar tu entrada, que me ha pasado alguna vez que otra, pero no, es que aún no habías regresado, así que me alegro que ya estés de nuevo con nosotros.
    Y siendo con un plato de pescado a mi ya me tienes conquistada, si por mi fuera, comería pescado todo los días. No conozco el albur, pero bueno, sabiendo que se puede sustituir por lubina, no hay problema, pero vamos, cualquier pescado me gusta.
    Otra cosa que consumimos mucho en casa son las alcachofas, nos gusta con casi todo y ahora en invierno suelo añadirla a casi todos los guisos. Como bien dices, son super diuréticas y baja en calorías, así que no siempre comer poco calórico significa comer soso o sin gracia, pues este albur, tiene toda la chispa y la gracia de una excelente comida. ¡¡Me encanta!! Besitos.

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    • Gracias Isa!! Yo también os he extrañado mucho a todos. Quería haber publicado algo la semana pasada pero el deshacer maletas y algunas tareas pendientes me han retenido, además de una falta de inspiración pues ya sabemos que las comidas aptas para dietas puedden ser deliciosas pero poco vistosas para fotografiarlas. Me alegra que te guste el pescado, la verdad es que Juan no es muy amigo de estos animalitos y suelo preparar muchos peces pequeños en papillote o con perejil y limón solo para mi, y esta receta me gusta mucho asientos que a pesar de su poca vistosidad me decidí por ella para empezar el año. Ahora toca recuperar la rutina bloguera y trastear en la cocina. Un beso!!

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