Bundt cake de vino tinto y naranja

Se acerca la noche de Halloween y estos días es habitual encontrar en los blogs de cocina como este, recetas para celebrar esta festividad.20160808_142927

Y es que aunque esta forma de celebrar la noche de los difuntos la hayamos importado del extranjero, hace años que llegó a España, y lo hizo para quedarse.

No solo porque a los españoles nos encanten las fiestas, hay muchas y variadas explicaciones. La más aceptable es aquella que reconoce que es una festividad que engancha, te puedes disfrazar y hacer un poco el “gamberrete” sin mayor repercusión, es una fiesta que se puede compartir con la familia, llevando a los más peques a pedir caramelos por las casas de los vecinos y amigos, los jóvenes puedes pueden salir toda la noche a locales ambientados para tal fin y divertirse, y en comparación con la jornada de recogimiento y por qué no, abatimiento con la que en el calendario eclesiástico se suele celebrar esta festividad, evidentemente, la noche de Halloween es mucho más entretenida.20160808_143331

Evidentemente estas razones son plausibles para aceptar que hayamos incorporado la fiesta de Halloween en nuestra cultura y costumbres, pero no es la única. Existen estadísticas comerciales que consideran esta festividad como una fuente de ingresos importante de cara al inicio de las fiestas otoñales, la venta de disfraces y artículos de decoración, las entradas a discotecas y eventos creados para disfrutar de la noche del 31 (pasajes del terror, fiestas temáticas,…), en definitiva, hemos dejado atrás el verano y aún falta mucho para las vacaciones de Navidad, hay entre tanto, que conseguir que la población invierta su dinero y tiempo con una nueva excusa.

Otro dato a tener en cuenta, es la consideración de España como un país sin ataduras religiosas. Somos libres de profesar la religión que deseemos o de no apoyar ninguna; por lo que, si se imponen días festivos con motivos religiosos venidos del catolicismo, no podemos evitar que las fiestas debidas a otras religiones y culturas se celebren, y así parece que todos estamos contentos a pesar de que en el calendario anual no haya días festivos reconocidos para tales causas.

Y ahora, más allá de las implicaciones políticas, económicas o religiosas que esta festividad trae consigo, reconozco que me gusta mucho la noche de los difuntos y este modo de celebración. No podía ser de otro modo considerando que soy fan de las películas de terror, que me encantan los disfraces y que cualquier fiesta que te de una excusa para cocinar y decorar tu mesa de un modo diferente, es todo un incentivo para aquellos que disfrutamos dando de comer a los nuestros.

Un año más, no vais a encontrar brujas ni calabazas, esqueletos o chuches en la receta previa a Halloween, y eso que este año me apetecía mucho, pero ya sabéis, con una pierna escayolada y manteniendo el equilibrio a la pata coja… demasiadas gracias doy ya con que no se me caiga la olla del almuerzo.20160808_143128

A cambio os dejo este bundt cake que preparé este verano para el cumpleaños de mi madre y al que podéis añadir unas telarañas de chocolate, o esqueletos de glasa, incluso colocar unas calabazas de fondant a su alrededor, porque el color de la cobertura incita a compartir este pastel en una noche de terror.

Y ¡ojo! el alcohol del vino tinto se evapora durante el horneado, por lo que este bundt es apto para toda la familia!!

Espero que os guste!

INGREDIENTES:

150 ml aceite de oliva suave

220 gr azúcar blanco

4 huevos L

130 ml de vino tinto (tempranillo o crianza)

100 ml de zumo de naranja

1 yogur natural o de limón

400 gr harina de trigo tamizada

2 cucharaditas de café de levadura química tipo Royal

Ralladura de 2 naranjas

1 cucharadita de canela en polvo

1 cucharada de jengibre fresco rallado

En un cuenco, mezclar el vino, el zumo y el yogur. Reservar.

En otro cuenco mezclar la harina tamizada con la levadura y la canela molida. Reservar.

En un bol grande, batir el aceite y el azúcar con las varillas eléctricas hasta tener una crema blanquecina. Añadir uno a uno los huevos y seguir batiendo. No añadir un huevo hasta que no esté completamente integrado el anterior.20160808_113050

Después agregar las ralladuras de naranja y jengibre.

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Ahora vamos a agregar la mezcla seca y la húmeda que habíamos reservado, alternando la incorporación de las mismas en 3 fases.

Comenzamos por poner un poco de la mezcla de harina y mezclar con una espátula de cocina hasta integrar. Después añadimos la mitad de los líquidos y volvemos a mezclar. Después otro poco de harina, mezclamos, añadimos el resto de los líquidos y terminamos agregando el resto de ingredientes secos.20160808_114148

Cuando tengamos todos los ingredientes bien integrados, rellenamos un molde de bundt cake engrasado con ella, damos un par de golpes al molde contra la encimera, para que las posibles burbujas de aire que se hayan creado suban a la superficie.

Calentamos el horno a 180 grados con calor arriba y abajo, y horneamos el bizcocho unos 50 minutos, o hasta que al pinchar con un palillo este salga limpio.

Una vez fuera del horno, dejamos templar un poco y desmoldamos sobre una rejilla, donde dejaremos el bizcocho enfriar por completo.

Para decorar he rellenado el agujero del bundt cake con nata montada y preparado una cobertura de grosellas.

Para la cobertura: calentar en un cazo 5-6 cucharadas de mermelada de grosella negra, hasta hacerla más líquida, añadir 2 cucharadas de nata, mezclar bien y pasar la mezcla por un colador para eliminar los trozos de fruta de la mermelada. Verter la crema resultante, todavía caliente, sobre el bundt cake y dejar enfriar. Antes de servir, rellenar el hueco central con nata montada azucarada.

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Buen provecho!

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6 comentarios en “Bundt cake de vino tinto y naranja

  1. ¡¡Hola Noelia!! Me ha llamado la atención que llevando vino tinto, el bundt ha quedado de lo más blanquito, aunque la cantidad de vino no es excesiva, pensaba que hubiera quedado más rosita. Pero no es que no me guste así, ¡¡que me encanta!! Además, es que se ve muy jugoso, y a mi, un bizcocho jugoso me gusta más que a un niño un caramelo. Y mira, precisamente el glaseado de grosellas, bien podría pasar por vino, ja, ja. Tiene un color divino, y bien podría pasar por un glaseado al más estilo Halloween.
    A mi también me gustan las películas de Terror, bueno, más bien las de miedo, no las de un sicópata con una motosierra cortando cabezas de diestro a siniestro, sino las de miedo-miedo, las que te pegan sustos, te ponen los pelos de punta o son de fantasmas o que no se sabe muy bien qué es lo que pasa allí, ¡¡esas me encanta, ja, ja!! Besitos.

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    • Hola Isa!! Yo también esperaba que la miga fuese mas oscura, pero ya en crudo me dí cuenta que quedaba bastante clarito, el vino le da un toque extra de jugosidad y un leve sabor a uva que no empalaga al comerlo. La cobertura la puse de grosellas porque a pesar de no ser muy amante de las mermeladas, esta me llamaba a gritos desde las baldas del super y al probarla es ácida y dulce, así que a falta de color vino tinto… cobertura morada!! Con las pelis reconozco que he visto casi todas las clásicas de matanzas tipo viernes 13 pero las que me encantan son las que te mantienen en suspense, esas escenas en las que sabes que va a ocurrir algo y no tienes claro si esconderte bajo un cojin o no pestañear siquiera para no perderte nada. Estoy deseando poder sentarme sin tener la pierna en alto para ir a ver Ouija, a ver si no la quitan de los cines antes, jeje. Besitos!!

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