Trenza de miel y cacahuetes

Hoy es oficialmente el primer día del otoño. Se acabó el verano y toca volver, casi sin darnos cuenta, a nuestras rutinas.20160829_180948

Sé que muchos pensaréis que este momento llegó con el fin de vuestras vacaciones, o con la vuelta al colegio de los niños; pero yo no hablo de ese tipo de rutinas, sino de esos hábitos adquiridos que volvemos a poner en práctica con el cambio de estación, por puro automatismo, casi inconscientemente.
Llegados a esta época del año, comenzamos a cenar más temprano y de un modo más formal, cambiamos la cerveza anterior a la cena por un café a media tarde, nos vamos a la cama más temprano y madrugamos más, nos esforzamos y aceleramos para que las mañanas sean más productivas… Es nuestra versión edulcorada de la hibernación típica de los osos, aprovechar las mañanas para disfrutar (o aguantarnos) con las tranquilas tardes de manta y sofá que invadirán muchos hogares durante el otoño y se alargarán hasta la próxima primavera.20160829_181147

Y ¿si no nos gustan estas nuevas normas de comportamiento? No es necesario revelarse contra el mundo sea cual sea nuestra cruzada, mucho menos si todo se reduce a una cuestión de horarios, pero tampoco debemos conformarnos cual borrego a los dictámenes de la sociedad. Podemos adaptar las exigencias de la vida en una comunidad con nuestras apetencias y creencias personales, respetar las costumbres y maneras de los que nos rodean, aceptarlas, compartir algunas y no por ello repetirlas todas.20160829_181558

Yo de momento, me voy haciendo al horario de otoño, abriendo hueco en el armario para el batiburrillo de ropa de verano, chaquetas y pañuelos, mezclando chanclas con botas, sustituyendo las cenas a base de ensaladas ligeras por sopas y cremas.

Mientras tanto, el eterno verano que vive dentro de mi me incita a revelarme, a buscar luz que me siga llenando de energía, paseos por los parques que han vuelto a cobrar protagonismo tras los días de playa, lecturas hasta media noche (porque no solo se aprende estudiando) y meriendas preparadas con tiempo y amor, para compartir tardes que ya no son tan largas, pero que no han dejado de ser importantes.

Espero que os guste!20160829_181506

 

INGREDIENTES:

420 gr harina de trigo

6 cucharadas soperas de leche

20 gr de levadura fresca de panadero

3 huevos M (más uno para pintar)

50 gr de azúcar (más una cucharadita para decorar al final)

4 cucharadas de miel

2 cucharadas de ralladura de limón

1 cucharada de ralladura de naranja

60 gr cacahuetes tostados pelados

1 pizca de sal

1 cucharada de extracto de vainilla

100 gr mantequilla sin sal

 

Calentar la leche hasta los 55 grados aproximadamente, añadirle la levadura y disolver.

En un bol colocar 75 gr de harina, hacer un volcán y añadir la levadura diluida. Mezclar hasta tener una bola de masa lisa. Tapar con un paño limpio y seco y reservar en un lugar cálido y alejado de corrientes de aire durante 30 minutos o hasta que duplique su tamaño.masa-madre-de-trenza

Mientras tanto, en un bol de gran tamaño, colocamos el resto de la harina, volvemos a darle forma de volcán y vertemos en el centro 3 huevos, las ralladuras, la miel, el azúcar, la vainilla y la sal. 20160829_122709Mezclamos bien hasta tener una masa homogénea, entonces añadimos los cacahuetes y volvemos a mezclar.20160829_125006

Agregamos la primera masa fermentada (masa madre)  y la mantequilla blanda cortada en dados. Amasar hasta que tengamos una masa blanda que se despega bien de las paredes.20160829_132228

Enharinamos un bol y colocamos la masa dentro, tapamos con un paño y dejamos reposar 1 hora. La masa volverá a crecer.

Enharinamos un poco la encimera y colocamos la masa encima, la trabajamos un poco y la extendemos haciendo un rulo. Le cortamos un tercio del largo del rulo.

Preparamos la bandeja del horno con papel vegetal y  y la parte más larga de la masa la doblamos dándole forma de U, y en el centro colocamos la tira de masa que habíamos cortado, como se ve en la foto.20160829_141941

Trenzamos la masa con cuidado, para que no se rompa y que todos los bordes queden bien sujetos.20160829_142034

Pintamos la superficie de la trenza con huevo batido y espolvoreamos un poco de azúcar por encima. Tapamos con un paño y dejamos reposar unos 20 minutos.

Precalentamos el horno a 190 grados y horneamos la trenza durante 30 minutos aproximadamente o hasta que la superficie empiece a dorarse y al pinchar con un palillo, este salga limpio.

20160829_181024

Nota: Aunque su nombre sea trenza y mi intención haya sido darle esa apariencia, en las fotos se ve que la masa ha crecido tanto que ha perdido su forma, aún así estaba deliciosa… porque lo imperfecto también es parte del otoño.

 

Anuncios

2 comentarios en “Trenza de miel y cacahuetes

  1. ¡¡Hola Noelia!! Bueno, ya sabes que a mi me encanta el otoño, pero odio el invierno, me aburre de aquella manera. Es la única estación que no me gusta, ni colores tiene, pues antes aún eran blancos, pero ahora, ni eso. Y sino, la fruta, que de manzana, pera, naranja y plátano, no salimos, ja, ja. El Otoño aún tiene mezcla de verano, pero sin el calor sofocante, se duerme mejor y apetece mezclar los dos estilos de comidas, veraniegas e invernales. ¡¡Para mi es perfecta!! Y desde que cambian la hora a finales de octubre, aún tenemos un mes de luz por las tardes para salir y apurar el día. Como ves, tan poco es tan malo, ja, ja.
    Y bueno, hoy traes dulce, ya sabes que llevando algo azúcar, no puede estar malo, ja, ja. Y miel, que me encanta, ohhhhhh, esta trenza huele a Otoño total.
    La forma de este pan dulce, es normal que pierda su forma de trenza, pues para ello, hay que hacerle la forma en último levado y meter directamente al horno, pues si se le deja crecer de nuevo, la pierde. Y también suele perder en el horneado, eso sin dejar levar más o no. Pero bueno, no deja de ser estética, lo importante es que esté buena, y eso, tiene que estarlo con creces. Besitos.

    Le gusta a 1 persona

    • Gracias Isa, la idea era hornear justo después de darle forma, pero hace tiempo que la hive y con el calor y el trabajito que me costos darle forma (que las manualidades las llevo mal) pues se agachó un poco y me daba mucha pena con lo grande y aireada que estaba la masa… en fin, la estética no ha quedado bien pero los compañeros de trabajo de Juan se dieron un atracón para el desayuno y todos confirmaron que estaba muy rico!!
      Este año he pasado tanta calor veraniega que estoy mirando al otoño con otros ojos… tengo ganas de que lleguen esos domingos templados que puedes arreglarte y salir a comer con los amigos, o poder hacer la compra después de las 11 de la mañana sin sufrir una lipotimia. Además todas las épocas tienen su aquel, y si no lo tuvieran… había que buscárselo para disfrutarlas lo mejor posible. Besitos!!

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s