Sopa tibia de tomate y palitos de hojaldre

Me encanta la comida tradicional, la de mi abuela sobre todo, que es sin duda de quien más he aprendido a preparar los clásicos platos de cuchara y esas recetas humildes que con poquísimos ingredientes hacen de cualquier plato un plato de diez.20150625_155924

Aunque no suela preparar para el blog platos tan clásicos, en mi casa no falta una o dos veces por semana, un buen puchero andaluz, una paella, una olla de lentejas, un potaje de garbanzos, el salmorejo o las migas, entre otros muchos platos clásicos y ancestrales.

Aún así, debo admitir que no todos me gustan por igual, algunos incluso me siento incapaz de comerlos. Por ejemplo el menudo y el cocido o potaje de alubias nunca, nunca se sirven en mi mesa, no me gustan nada y mirad que he intentado comerlos en distintas épocas de mi vida, pero no hay manera.

Lo mismo me ocurre con la sopa de tomate, mi abuela preparar una que huele a las mil maravillas y que se me apetece siempre que ella la prepara, pero cuando la pruebo… nada, no me gusta; y para quitarme ese antojo de sopa de tomate, he acabado elaborando mi propia receta, totalmente diferente en ingredientes y modo de preparación.20150625_155539

El problema es que tanto la sopa de tomate como el resto de platos de los que os hablo hoy son, casi todos, “de cuchara”, mas propios para los días fríos de invierno que para una ligera y refrescante comida veraniega. Aún así, mi abuela siempre ha tenido una solución perfecta, simple y extremadamente lógica para las quejas en la mesa durante el periodo estival:

-“puff”, abuela,¡ garbanzos con el calor que hace!

-Hay que comer de todo, -se deja reposar un poco para que esté templado y listo.

Y con esa frase ella tenía solucionado el problema del calor.

Esa misma lógica me la aplico mucho a mi misma últimamente, y es que cuando el sol aprieta me vuelvo adicta a la tortilla de patatas, los filetes empanados, las ensaladas de pasta, el arroz tres delicias, el gazpacho y poco más. Platos rápidos de preparar y que se pueden o deben comer fríos.

Los primeros días este menú se agradece, hasta que el cuerpo te pide un poco de “cuchareo”, por eso hoy, a pesar de que el calor amenaza con subir los sofocantes 38 grados hasta los 43 para este fin de semana, vamos a preparar una sopa, que como bien detallo en el título, se toma tibia. Pues al dejarla reposar y enfriar un poco los sabores de la misma se acentúan, se espesa un poco y está más rica que si la comemos humeante.20150625_154937

 

Espero que os guste!

INGREDIENTES:

1 Puerro

1 Cebolla

1 Pimiento verde

1 Patata

1 kg de tomates

200 ml nata

2 cucharadas de queso crema

AOVE- Sal- Pimienta negra molida- nuez moscada- hierbabuena

Para los palitos de hojaldre:

1 lámina de hojaldre- pimientas de colores recién molidas- 1 cucharilla de perejil picado- 1 cucharilla de ajo en polvo

En primer lugar vamos a preparar unos sencillos palitos con los que acompañar la sopa, para ello extendemos la lámina de hojaldre sobre un papel vegetal, espolvoreamos el ajo molido, la pimienta y el perejil sobre ella y pasamos el rodillo un par de veces sobre la superficie sin apretar demasiado para que las especias se queden adheridas a la masa.20150625_134511

Con un cuchillo afilado o un cortador de pizza vamos a cortar tiras de hojaldre de un centímetro de ancho aproximadamente. Enrollamos las tiras sobre si mismas (como si liáramos un caramelo) y hacemos un poco de presión sobre ellas para que no pierdan la forma. Depositamos todos nuestros palitos sobre el papel vegetal y espolvoreamos un poco de sal fina por encima.

Horneamos con calor arriba y abajo a 200 grados durante 10 minutos o hasta que veamos que los palitos empiezan a dorarse.

Reposar a temperatura ambiente para que se enfríen mientras seguimos cocinando.20150625_155331

Preparamos la sopa:

En una olla de fondo ancho (al menos 30 cm) disponemos el puerro limpio y troceado, la cebolla pelada y picada, el pimiento limpio y cortado en 4-6 trozos, los tomates pelados y cortados en cuartos y la patata pelada y cortada en dados.20150625_142256

Llenamos de agua hasta cubrir las verduras, añadimos un chorrito de aceite de oliva virgen extra, un poco de sal y cocemos a fuego medio hasta que las verduras estén tiernas.

Colamos el caldo de la cocción y lo reservamos.

Fuera del fuego, trituramos todas las verduras aún calientes y le añadimos la nata, el queso, pimienta molida al gusto y media cucharilla de café de nuez moscada molida.20150625_153000

Volvemos a triturar y vamos agregando poco a poco el caldo reservado hasta que tenga la textura que más os guste (líquida o más espesa). Espolvoreamos un poco de hierbabuena picada y sopa lista para servir.20150625_154855

Buen provecho!

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4 comentarios en “Sopa tibia de tomate y palitos de hojaldre

  1. Hola Noelia! !! Nunca he comido la sopa de tomate, ni fría, ni caliente ni de ninguna manera porque no la conocía. No sé como será la original pero la tuya me ha parecido muy interesante. Me ha llamado la atención lo del queso, sinceramente, creo que tiene que estar muy rica.
    En verano yo tampoco suelo hacer comidas muy calientes y guisos sí que ninguno. El sábado comí en casa de mi suegra y nos puso la típica sopa de boda o de menudillos (no sé como se llamará por allí) y casi me muero cuando la veo, porque hacía un calor horrible, pero dijo lo de tu abuela, que se come tibia y ya. Por si fuera poco, el lunes por la mañana la tuve que llevar a una hora inesperada a arreglar unos papeles y ella dijo que no me preocupara que comíamos los restos de la sopa que le quedó. Así que ya me he acostumbrado a comer las sopas tibias, je, je. No me va a resultar ningún problema probar tu sopa como nos la recomiendas. Besitos.

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    • Gracias Isa, la erdad es que con esta ola de calor tan temprana que os ha caido encima es difícil cocinar platos llamativos u originales que apetezca comer y que pueda publicar, entonces he recordado este plato que está mas rico cuando se va enfriando y ese ha sido el almuerzo de hoy. La sopa original de mi abuela se prepara haciendo tomate frito casero con mucha cebolla y después se le añade agua para darle textura de sopa y que se cueza un poco más, se sirve con trozos de pan duro esponjados en la sopa o con picatostes y huevo cocido y se come muy caliente, pero a mi me sabe a un tomate frito pasado por agua y no me gusta. Por eso el invento!! Un besito y me alegro de que te guste.

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